martes, 21 de enero de 2014
Después de tanto tiempo, me vengo a dar cuenta ahora de que mi miedo al compromiso se basa en que solo he encontrado a una persona con la que me gustaría pasar el resto de mi vida. Pero para bien o para mal ya es tarde, ya es tarde para decirte lo mucho que me haces falta, ya es tarde para escuchar tu voz una vez más, para que llore de alegría al verte, para que me des un último abrazo de esos que te dejan sin respiración, un último abrazo de esos que me han hecho rechazar todo tipo de afecto de otra persona que no seas tú. A estas alturas aunque sean palabras casi impronunciables para mí, quizás no te vuelva a ver, quizás no vuelva a escuchar ese acento tan gracioso que tienes al hablar Castellano, quizás, quizás nunca me olvide de tu forma de echarle sal a todo lo que había en la mesa, de que hiciera el frio que hiciera siempre desprendías calor, de tu olor impregnado aun en algunos de mi jerseys, de tus ruiditos extraños, de tu forma de bailar, de tu torpeza al aparcar, quizás nunca me olvide de ti, aunque poco a poco me voy dando cuanta de la realidad para que cuando llegue el momento no sea irreparable.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario